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Isla de Creta: historia, caracteristicas, ubicación, turismo, playas y más

La isla de Creta, que en idioma griego se pronuncia Κρήτη [Kriti], representa a la isla de mayor tamaño que posee Grecia, además de ocupar el quinto lugar entre las islas del Mediterráneo.

El archipiélago de Creta forma parte de una de las trece periferias, así como una de las siete administraciones descentralizadas con las que cuenta Grecia.

Hasta los primeros años del siglo XX, la isla era conocida por el nombre de Candía, siendo este un topónimo que viene dado de la palabra en latín candidus, que significa blanco; un nombre impuesto por los marinos y comerciantes italianos que navegaban por estas aguas durante el medioevo.

Con una superficie total de 8.300 kilómetros cuadrados, posee una costa que reúne 1.040 kilómetros de longitud, además de que la isla alberga a 620.000 pobladores, siendo su ciudad capital Heraclión.

Durante los años de 2700 a 1420 a. C., Creta se consideró el centro de la civilización minoica, una de las poblaciones más antiguas de Europa, de las cuales se tienen alguna clase de registros.

Historia de la isla de Creta

Para poder conocer más sobre la historia de la isla de Creta, primero debemos dividir la misma en varios periodos de tiempo, que nos permitirán recorrer de principio a fin, todos los sucesos que han tenido lugar en la isla.

Comenzamos a desgranar la historia de la isla en la Prehistoria, donde se dice que aun cuando esta contaba con una ubicación geográfica y un clima que se podían considerar ventajosos, los primeros pobladores no llegaron sino hasta el periodo neolítico, llegando a través de dos grandes oleadas.

El tipo ético colonizador no tiene vínculos que se puedan probar con ningunas de las grandes corrientes de personas llegadas, por lo que se clasifica como “mediterráneo” y teniendo parecido con las personas ubicadas en las vecinas costas de Asia Menor o las cercanas islas Cicladas; ambos grupos de pobladores evolucionaban a un ritmo parecido.

Ya llegados a mediados del III milenio a.C, cuando se presentó la Edad de Cobre, en la isla se pudieron vivir un gran número de avances tecnológicos que dieron paso a la increíble civilización minoica.

Protohistoria y Edad Antigua

Moviéndonos un poco más hacia adelante, parece como un gran evento la civilización minoica que ha sido considerada como una de las primeras en aparecen en Europa, además de ser una de las civilizaciones prehelénicas a la par con la que después aparecería, civilización micénica.

Gracias a la civilización minoica, con la que se pudieron observar algunas fases e incluso altibajos, la isla de Creta también vivió una era de esplendor presentando un pico en el auge ubicado entre los siglos XVI y XV a.C.

En este tiempo, Creta logro un gran dominio sobre el mar y las actividades marítimas, logrando extenderse hasta la Grecia peninsular, el mar Egeo, las costas de Asia Menor además de diversas zonas aledañas como Sicilia. En esta época, de igual manera se mantuvieron los contactos con Egipto, siendo estos muy importantes.

Pero llegando al final del siglo XV a.C, la isla se vio aseidad por la invasión de los aqueos, quienes habían formado su propia civilización asentada en la Grecia continental, especialmente en el Peloponeso, sin escapar de algunas fuertes influencias de Creta.

Hay una hipótesis que afirma que una colonización de emigrantes cretenses asentados en las costas del sur de Canaán, son el origen de los filisteos que tienen una participación en la Biblia, siendo que de este nombre puede provenir el topónimo Palestina. Estos filisteos se dieron a la tarea de fundar nuevas ciudades ubicadas en la costa meridional cananea como Gaza, Asdod, Ecrón, Ascalón y Gat.

El declive de la isla de Creta, que vio el inicio con la hegemonía aquea, se hizo más profundo a partir del siglo XI a.C cuando los dorios llegaron a invadir, trayendo con ellos el hierro y sus trabajos en este material.

Desde este momento la isla fue una pieza más del mundo griego, sin ningún tipo de originalidad y además dividida en ciudades que se enfrentaban entre sí. Aun en el periodo clásico, aproximadamente en el siglo V a.C, la isla todavía tenía un aire arcaico, tal como se ha revelado por “Las Leyes de Gortina”, una de las ciudades que se remontan a este tiempo minoico.

Desde el año 500 a.C la decadencia que se vivió en la isla llego a tal punto, que no se tomó en cuenta ni formo parte dentro de las Guerras Medicas, o en las del Peloponeso.

Fue conquistada por Alejandro Magno, pero luego de que este muriera se respiró un poco de independencia en cuanto a otros reinos helenísticos presentes en las cercanías. Sin embargo, luego de que los imperios helenos se desintegraran comenzaron a verse diversos ataques piratas venidos de Sicilia, situación que motivo a los romanos a conquistar la isla en el año 67 a.C, luego de que Cecilio Metelo partiera en una expedición para reclamarla como provincia de Roma.

Luego de que el imperio romano se dividiera en el año 395, la isla paso a ser parte del Imperio romano de Oriente o lo que es igual, el Imperio bizantino. Como parte de este último imperio, le fue devuelto un papel de importancia ya que su posición favorecedora permitía el control del mar Egeo.

Edad Media.

Durante este tiempo la isla se mantuvo bajo el mandato del Imperio Bizantino, teniendo un papel clave cuando se iniciaron las conquistas musulmanas a partir del siglo VII. Luego de dos siglos, específicamente en el año 826, cayó en manos de un grupo de musulmanes andalusíes, quienes se dieron a la tarea de fundar la base fortificada de «Jandak» (Candía), desde donde se dedicaron a hostigar a los bizantinos.

califa Al-Mamún ben Al-Rashid

Según lo que se dice en AL NUWARYRI, Nihayat al Arab II, los musulmanes andalusíes eran los cordobeses, quienes a causa del motín en el arrabal fueron exiliados a la ciudad de Alejandría en el año 813/4, desde donde lograron tomar y adueñarse de la ciudad.

En esta ciudad llego Abd Allah ben Tahir, según como se cuenta la historia desde el punto de vista de la dinastía Abbasí, durante los días del califa Al-Mamún ben Al-Rashid, que dice que los saco de Alejandría para llevarlos a la isla de Creta durante el año de 826.

Los cordobeses se encargaron de cultivar la isla, hicieron a uno de los suyos un rey y se dedicaron a construir y armar a casi cuarenta barcos, con lo que fueron a asaltar las islas de los alrededores que se encontraban cerca de Constantinopla. Estos entraban en las islas, se llevaban rehenes y el emperador de Constantinopla no podía hacer nada para evitarlo.

Este mandato musulmán se extendió hasta llegado el año 961, cuando el emperador Nicéforo Focas logro conquistar nuevamente la isla, conquista que además traería consigo una era de paz y estabilidad que se vio reflejada positivamente en su desarrollo económico.

Una vez la ciudad e Bizancio se vio en manos de los cruzados para el año 1204, un acontecimiento que marcó el inicio de lo que será el Imperio Latino, la isla se le adjudico al marqués Bonifacio de Montferrato, quien sin perder tiempo la ofreció en venta a Venecia. Esta ciudad italiana aprovecho la isla para convertirla en un punto clave en los intereses con el Mediterráneo Oriental siendo suya hasta la mitad del siglo XVII.

Edad Moderna

A partir del siglo XV, Venecia se enfrentó de manera seguida al expansionismo del imperio otomano, pudiendo contenerlo hasta que en el año 1645 los turcos llegaron a la isla y la conquistaron, una guerra que tuvo punto final una vez los últimos reductos venecianos desaparecieron en el año 1669, un acontecimiento que trajo un nuevo periodo de declive para la isla de Creta. (ver artículo:Mallorca)

Edad Contemporánea.

Como has visto la historia de esta isla se ha visto llena de ires y venires entre los gobiernos y la propiedad, sin embargo esto no acaba todavía, pues el declive que experimento la isla, que tuvo el inicio en la conquista otomana, se vio plagado de sucesivas revueltas que finalmente explotaron al final del siglo XVIII y principios del siglo XIX.

Entre los años de 1832 hasta 1840, la isla fue dominada por los egipcios, un tiempo en el que se pudo ver una ligera mejora, que no pudo lograr todo su esplendor sino hasta que volvió la tutela turca.

Luego del estatuto de 1862, que se respaldó luego por el congreso de Berlín de 1878, y motivado por una nueva revuelta de los pobladores griegos, se logró la firma del «Pacto de Halepa», que tuvo como resultado un pequeño paso hacia la autonomía y un gobierno representativo, aunque bajo la mirada de las potencias de Europa.

Todo pintaba muy bien, hasta que la mala gestión que hicieron las autoridades turcas, teniendo como líder al gobernador Turhan Pashë Përmeti, hizo que en el año 1897 se provocara un nuevo levantamiento de la población, pero esta vez el poder militar el respaldo.

Aunque el levantamiento se sofocó, la intervención de las potencias europeas tuvo como consecuencia la salida de las tropas turcas de la isla en el año 1898, dándole a la isla el título de principado autónomo, bajo el mandato del príncipe Jorge de Grecia dentro de la soberanía otomana. El precio que pago Grecia fue renunciar a toda aspiración con la isla.

En el año 1905, una nueva revuelta tenía como norte la unión con Grecia, siendo esta liderada por Eleftherios Venizelos, teniendo como resultado que el príncipe Jorge fuera expulsado. Durante el año 1908, los diputados cretenses proclamaron la unión con la Grecia Continental, la cual no fue formal sino hasta que las Guerras Balcánicas terminaron en el año 1913, momento en el que Creta se cuenta como parte del Estado griego.

En la segunda Guerra Mundial, en la isla se vivió la Batalla de Creta, cuando el ejército alemán desembarco en ella, por lo que los británicos llegaron también a la misma para expulsarlos.

Mitología.

Dentro de la mitología griega, hay una historia que incluye a la isla de Creta y dice que Rea, madre de Zeus, oculto a Zeus en el monte Ida, que está en el centro de la isla. El mismo dios Zeus llego hasta Creta después de que raptase a Europa, y de cuya unión nacerían tres hijos, uno de ellos Minos, se casaría con una mujer que daría a luz al Minotauro que después fue puesto en el laberinto.

Una historia de la mitología incluye a Ícaro, quien era hijo del arquitecto Dédalo, constructor del laberinto de Creta, junto a una esclava de nombre Náucrate. Ícaro y su padre estaban retenidos en Creta por el rey de la isla, Minos.

Con la intención de Dédalo de escapar de la isla, pero conociendo que Minos podía controlar la tierra y el mar, comenzó a trabajar en la fabricación de unas alas, tanto para el cómo su joven hijo Ícaro.

Para hacerlas se dedicó a enlazar plumas con hilo en la parte central y a pegar las laterales con cera, dando a las mismas la curvatura características de las alas de pájaro. Una vez dédalo termino, comenzó a mover las alas y se vio levantado de suelo por lo que dio a su hijo un mismo par y le enseño como volar.

Preparados para volar, Dédalo le dijo a Ícaro que se cuidara de no subiera muy alto pues el sol derretiría la cera, pero tampoco se acercara mucho al agua pues las alas se mojaría y dañarían. Comenzaron el viaje y pasaron por las islas de Samos, Delos, Paros, Lebintos y Calimna, luego de la cual Ícaro olvidando los consejos del padre comenzó a subir, la cera se ablando y las alas se despegaron.

Dañadas sus alas, Ícaro cayó al mar, ahogándose. Su padre llorando amargamente la muerte de su hijo llamo icaria a la tierra cercana al lugar donde Ícaro había caído. Luego llego a Sicilia donde estuvo bajo la protección del rey Cócalo, construyo un tempo a Apolo y colgó sus propias alas como ofrenda. (ver artículo:Fuerteventura)

Guardián de la isla de Creta

Según la mitología griega, la isla de Creta contaba con un guardián llamado Talos, aunque también se le ha dado el nombre de Talón o Talo. Este era un gigante de bronce que se encargaba de proteger a la Creta Minoica de cualquier invasión posible.

Hay varias historias que cuentan de donde proviene Talos. La primera dice que era hijo de Cres, personificación de Creta, mientras que su padre era Hefesto. Otra versión indica que se trataba de un autómata que fue creado por el mismo Hefesto, siendo ayudado por ciclopes. Una última versión afirma que se trataba del último sobreviviente de una malvada raza de gigantes de bronce. Algunas versiones afirman que fue forjado por el inventor Dédalo.

Pero se cual sea su origen, se sabe que este gigante era el protector de Creta, aunque algunos dice que fue un regalo de Zeus a Europa, otros creen que fue dado por Hefesto a Minos.

Para proteger la isla, cada día daba tres vueltas a ella impidiendo que los extranjeros o invasores entraran, además de que evitaba que los pobladores la abandonaran sin permiso del rey. Si Talos descubría a algún extranjero, se metía en el fuego y se ponía al rojo vivo para luego abrazar a los intrusos hasta incinerarlos.

Talos contaba con un cuerpo de bronce que parecía impenetrable, aunque contaba con una única vena muy pequeña que iba desde el cuello hasta el tobillo, lugar donde tenía un clavo que le impedía que se pudiera desangran, representando además su único punto débil. (ver artículo:La Gomera)

Características

Entre las características relacionadas con el clima, se puede decir que presenta un carácter con divergencias en la parte norte, mientras que en la parte sur se presenta mayor humedad debido a que rayos solares llegan menos a esta zona especialmente en la vertiente de umbría al norte y de solana al sur.

En la parte oeste, específicamente en la vertiente de barlovento, es una zona con mucha más humedad que en la parte oriental.

La isla presenta una forma alargada con 256 kilómetros de longitud, creando un déficit hídrico en la parte oriental que se puede presentan en sotavento de los vientos del oeste.

En cuanto a la vegetación, en la isla se presenta la típica del clima mediterráneo, aunque en esta parte del mundo está muy degradad debido a la acción de los humanos. La vegetación arbórea presenta el ciprés y el castaño, mientras que los arbustos más importantes son las plantas aromáticas propias del clima como salvia, tomillo y orégano.

De igual manera, se pueden encontrar enebros, retamas y adelfas. Anteriormente se le conocía por el nombre de “la isla de los olivos” debido a la gran cantidad de árboles y el cultivo de este rubro.

Ubicación geográfica.

Esta isla está ubicada dentro del mar Mediterráneo oriental, estando en el extremo sur dentro del mar Egeo, a muy poca distancia del litoral de Egipto. En su terreno se pueden apreciar cotas que se acercan a los 2500 metros sobre el nivel del mar como por ejemplo del monte Ida y el Levká Óri con 2.460 y 2452 metros respectivamente, pero además de que cuenta con una altitud media mayor a 200 metros en la mayoría de su superficie.

Gran parte de su relieve se obtiene como consecuencia directa de la actividad sísmica, que ha sido la responsable de crear 1.040 kilómetros de recortadas costas junto con llanuras recortadas.

El rio de mayor importancia se llama el Mesara, mientras que sus golfos son el Mira bello (Mirampéllou), el Chanión (Khanión), las bahías son el de Mesara y de Almyroú. Entre los cabos con mayor importancia están el Spátha (Ákra Spánta), el Líthinon (Ákra Lithino), el Stavros y el Sideros (Ákra Sideros).

Mapa de la isla de Creta

Población.

La información que recoge el censo del año 2001, la isla de Creta contaba con una población total de 601.131 habitantes, siendo casi la misma con la que cuenta el total de las demás islas de Grecia juntas.

En Creta se puede apreciar una densidad de 72 habitantes por cada kilómetro cuadrado, siendo menor que Grecia donde la densidad poblacional se ubica en 83 habitantes por cada kilómetro cuadrado.

A partir del siglo XX, el éxodo de los campos ha hecho que la población disminuya; la mayoría de la población que emigra al exterior se dirige hacia Atenas y demás países de Europa, mientras que las personas que deciden emigrar dentro del país se dirigen hacia las ciudades insulares de la fachada Ebea.

Gobierno y administración.

Creta representa una de las regiones en las que Grecia está dividida, siendo su ciudad capital Heraklion que a su vez se subdivide en el aspecto administrativo en cuatro unidades periféricas de nombre La Canea, Rétino, Heraclión y Lasithi. Tanto en Heraklión y en Suda Bay se encuentran bases navales de origen estadounidense.

Otras ciudades de gran importancia son La Canea, Rétino, Ierápetra, Agios Nikolaos, Siteia, Moires, Neápoli, Tympaki y Kissamos.

Economía.

El pilar fundamental de la economía es el sector agrario, aunque el turismo ha visto un gran aumento en los últimos años. Se puede apreciar un núcleo industrial que se establece en torno a la ciudad capital.

Entre los productos agrícolas de mayor importancia se pueden encontrar las uvas pasas, los olivos, los cereales, las hortalizas y las frutas. Aunque la ganadería ya no tiene el mismo auge que hace un tiempo atrás, se puede encontrar que se basa en animales ovinos y caprinos.

Lugares turísticos

Si has leído la historia de la Isla de Creta, o la conocías con anterioridad te podrás dar cuenta que cuenta con una trayectoria muy nutrida con cultura y grandes civilizaciones. Aunque muchas de ellas hoy en día no están presentes en la isla, han quedado muchos sitios súper interesantes que puedes visitar para hacerte una idea más completa de todo lo que ha vivido la isla.

Entre ellos podemos destacar el Palacio de Cnosos, Museo arqueológico de la Canea, en una antigua iglesia veneciana, Monasterio de Toplou, Catedral de La Canea y Spinalonga.

Cnosos o Cnoso.

Esta fue la ciudad con mayor importancia mientras estuvo la civilización minoica, llegando a su punto de mayor esplendor durante el segundo milenio a.C, convirtiéndose en el complejo palacial más antiguo de Europa.

Está ubicada aproximadamente a 5 kilómetros del sudeste de lo que hoy en día se conoce como Heraclión, teniendo al oeste al rio Kairatos.

En la ciudad se pueden ver los restos del palacio de Cnosos, el más importante que se puede encontrar en el periodo minoico, además de que es el más conocido complejo arqueológico desde que se descubrió en el año 1878.

Los reyes de Cnosos gozaron de una mayor autoridad durante los años 1600 a.C, gracias al control que tenían sobre el mar Egeo y el comercio que tenían con Egipto. La caída de esta civilización junto con la destrucción de la ciudad representaron un florecer para la civilización Micénica, por lo que se cree que los reyes micénicos destruyeron las ciudades de la prospera civilización minoica.

Esta ciudad se asocia con la leyenda del rey Minos, contando además con gran importancia teniendo un aspecto y un tamaño que la hacen un lugar ineludible para las civilizaciones de la Europa arcaica.

La Catedral de La Canea.

O llamada también Catedral de la Presentación de la Virgen María, estaba ubicada en La Canea. Se terminó de construir en el año 1860 y cuenta con tres naves siendo la central la más alta de todas y junto a una sola torre campanario ubicada en la fachada principal.

En la parte interior, tiene como decoración diferentes pinturas religiosas realizadas por los pintores G.Kalliterakis, G. Stravrakis, E. Tripolitakis y D. Kokotsis.

Playas.

Una muy rica historia y cultura rodean a la isla de Creta, pero afrontémoslo, no todo es información y conocimiento, también hace falta un espacio de descanso y relajación, cualidades que precisamente Creta ha sabido explotaren su turismo, al proveer a sus playas de muchos servicios y confort.

Contando con aproximadamente mil kilómetros de costa, Creta cuenta con muchas playas en diversas ciudades como Chania, Heraklion, en Rethymnon, en Lassithi y Hersonissos, cuyas aguas conservan una temperatura agradable durante todo el año, entre 26 y 27 ºC en julio y de 20 º C en mayo, lo que hace posible que las puedas visitar en cualquier momento.

Las playas que tienen las aguas más tibias son las que se encuentran en la parte norte, aunque el viento sopla con más fuerte por este extremo de la costa, así que las olas son más grandes. Las playas que se encuentran en la parte sur cuentan con menos visitas, por lo que son las elegidas por los campistas para montar tiendas, a pesar de que no está permitido.

Pero sin importar en que parte de la isla te encuentres, si la playa está organizada, puedes alquilar sillas y sombrillas por un módico precio de entre 5 y 7 euros. Lo mejor de las playas de Creta es que no tienen animales peligrosos.

Existen algunas playas naturistas que si bien el nudismo no es algo permitido de manera oficial, si se toleranormalmente.

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