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Menorca: historia, clima, lugares turísticos, calas, bandera, pueblos y más

Cuando nombran a las Islas Baleares, es necesario oír hablar de Menorca. Ocupa el segundo lugar en tamaño y tercero en población del archipiélago. Es además, una Reserva de Biósfera, declarada por la UNESCO en 1993.

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Geografía e historia de Menorca

Menorca está en la parte más oriental y septentrional de las Islas Baleares, en España. Por ser de menor tamaño que Maiorica (Mallorca), la llamaron Minorica, de allí proviene su nombre. Su capital es Mahón, mientras que su municipio más habitado es Ciudadela de Menorca. El punto más alto de la isla está ubicado en el Cerro Monte Toro, con 358 mts de altura, en Es Mercadal. (Ver artículo: Islas Baleares)

Superficie y habitantes de Menorca

La isla tiene 701,80 kms2, con una población estimada para el año 2016 de poco más de 90 mil habitantes, siendo la tercera isla más poblada de Baleares, por debajo de Mallorca e Ibiza.

Clima

Las temperaturas medias anuales de Menorca  son de 16,7°C. De tipo mediterráneo, con un promedio de 600 mm de precipitaciones al año, especialmente en otoño, con fuertes torrenciales. También se intercalan períodos de sequía a lo largo de los años. Menorca se caracteriza por los vientos, que aunque en ella abundan los árboles y arbustos de formas abanderadas, no es tan ventosa.

Mapa

Bandera de Menorca

La bandera de Menorca está compuesta por una Senyera Real o señal real de Aragón, al fondo, un emblema de la antigua Universidad General al centro. Esta fue instaurada en 1983 como resolución de un acuerdo plenario que tenía como finalidad decretar un símbolo oficial de la isla.

Idiomas y Moneda

El español y el catalán son las lenguas oficiales de Menorca. A raíz de la herencia cuando fue conquistada por los catalanes en 1287, por Alfonso III de Aragón. Hay también una variación del dialecto del catalán al que denominan menorquín. Se parece al mallorquín y al ibicenco (Ibiza).

De los ingleses quedaron algunos anglicismos como “xoc”, tiza en inglés chalk; igualmente del francés heredaron las palabras “vélo” para referirse a las bicicletas, sobre todo en Ciudadela y Ferreries. A Mahón y Alayor los abrevian pronunciando “Mo” y “Lo”, respectivamente. La moneda oficial de Menorca es el Euro, como todos los países pertenecientes a la Comunidad Europea.

Aeropuerto de Menorca

El Aeropuerto de Mahón en Menorca, está situado a 4,5 kms de Mahón, capital de  Menorca y a 47 kms de Ciudadela. Ubicado entre las poblaciones de Mahón y Sant Lluís.  Es el único aeropuerto de la isla.

Es de tipo turístico, principalmente, con movimiento regular de vuelos chárter, especialmente en temporadas de verano. Su tráfico es mayormente internacional, sobre todo de países europeos.

Cuenta con 16 puertas de embarque; tiene tres niveles: en la planta baja está el acceso al transporte terrestre, en el primer nivel las taquillas de compras y ventas de pasajes, los controles de seguridad están en el segundo nivel, para acceder a las puertas de embarque.

Aeropuerto de Menorca

Política

El Consejo Insular de Menorca es una institución autónoma de la isla de Menorca. Creado en 1978 e instituido oficialmente según el acuerdo del Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares. Ejerce el Poder Legislativo (Pleno del Consejo) y el Poder Ejecutivo.

El Pleno de 13 consejeros, unopor cada formación política de Menorca, representa en las elecciones al Parlamento de las Islas Baleares. Esta composición del Consejo Insular deriva de unas elecciones convocadas para tal efecto. El pleno se encarga de escoger al presidente de la institución, así como cumplir y aprobar tareas gubernamentales.

Historia

Esta isla fue ocupada por distintas civilizaciones a lo largo de toda su historia. Remontándonos a la Edad de Bronce nos encontramos con una de ellas, prehistórica, llamada talayótica, cuyas manifestaciones más visibles fueron las construcciones similares a las de Mallorca, Cerdeña o Malta. Talayotes, navetas, murallas, hipóstilas…

De éstas son huellas invalorables las “taulas”, monumentos de piedra, que sólo se encuentran en esta isla. Entre los más destacados están: Torre d’En Gaumés (Alaior), Torralba d’en Salord,Trepucó (Mahón), Talatí de Dalt, Naveta des Tudons, Torre Trencada, Torre Llafuda, Santa Rosa, Son Catlar, Biniaiet, Alfurinet.

Hubo presencia y dominio de fenicios, griegos, cartagineses, romanos, vándalos, visigodos, árabes, catalanes, franceses e ingleses. Unos dejaron legados positivos, otros no tanto. La isla fue encantada por fenicios, los turcos la incendiaron, los franceses la invadieron y los ingleses la ocuparon durante casi un siglo.

Los fenicios la llamaron “Nura” (Tierra de Fuego), los griegos la llamaron “Meloussa” (lugar de ganado), éstos la habitaron y establecieron vínculos comerciales en forma positiva y de progreso para la isla. Con los cartagineses no ocurrió lo mismo, a las órdenes de Magón, reclutaron a los hábiles honderos baleares, quienes fueron de singular protagonismo en las Guerras Púnicas.

MAHÓN. CAPITAL

Fundación de Mahón

Fundaron a Jamma, actualmente es la Ciudadela y a Magon, ahora, Mahón, la capital de la isla.  El Obispo Sever, describió en una carta por el año 417, la existencia de una iglesia bien floreciente. De hecho, se han hallado basílicas que demuestran que hubo lugares de culto, tanto en los campos como en poblaciones céntricas y cercanas al mar.

Los vándalos llegaron en el año 427 y se apoderaron de la Bética, al norte de África y las islas Baleares. Fueron vencidos por el imperio Bizantino, surgiendo una especie de paz temporal, volviendo los musulmanes, con repetidas “razzias” a ocupar y someter a las islas Baleares al califato de Córdoba y después al reyezuelo de Denia. Menorca llegó a ser el único territorio musulmán de las conquistas españolas.

Menorca fue azotada, durante varios siglos oscuros, por normandos y árabes. La isla de Menorca estuvo dominada por los árabes durante casi 400 años, en los siglos X, XI, XII y XIII, hasta el año 1287, cuando dejó de ser islámica. El rey cristiano Alfonso III el Liberal, conquistó e incorporó a Menorca a la corona de Aragón y luego al reino de Mallorca.

En este lapso de tiempo, desde el siglo XIII al XVIII, se fueron construyendo las principales joyas arquitectónicas con las que cuenta la isla. Aunque, también fue víctima de feroces y frecuentes ataques de piratas, en el siglo XVI, cuando los turcos destruyeron a Mahón en 1535 y a Ciudadela, en 1558, quedando la isla casi abandonada.

Fortaleza Isabel II

Conquista

Jaime I de Aragón, hizo creer a los musulmanes menorquines que tenía un gran ejército para invadir la isla, encendiendo hogueras a lo largo de Mallorca. El 17 de enero de 1287 la isla fue conquistada por Alfonso III de Aragón.

Sacó y vendió como esclavos a la población musulmana que habitaba la isla, repobló la isla trayendo colonos catalanes, de la colonia de Aragón. Otra versión indica que no fue tal la cantidad de catalanes y que gran parte de la población musulmana permaneció en Menorca.

Jaime II el Justo, sucesor de Alfonso III, cedió la isla a Jaime II de Mallorca, mediante el Tratado de Anagni, en 1295, con lo que Menorca pasó a ser parte del Reino de Mallorca.  Hasta el año 1343 todo fluía normalmente, e incluso, Menorca se benefició del esplendor y progreso marítimo y comercial de la corona aragonesa.

Entonces, llegó Pedro el Ceremonioso, quien arrebató Menorca a Jaime III con lo que se dio el primer paso a la desaparición del reino Aragón. Durante los siglos XV y XVI, la isla sufrió un grave proceso de despoblamiento y caos económico, causado por las luchas sociales entre los campesinos y los aristócratas, entre otras cosas.

Revueltas contra Juan II de Aragón, la invasión de los otomanos (turcos) a Mahón, en el año 1535, con el pirata turco Barbarroja, tristemente célebre personaje por haber desolado a Menorca, matando y delinquiendo. Peor suerte la de Ciudadela, que en el año 1558, tras la llegada de esos malhechores, fue tan devastada que no quedó una sola casa en pie.

Guerra de Sucesión Española

Entre el 14 y 21 de septiembre de 1708, durante la Guerra de Sucesión Española, los ingleses invadieron la isla de Menorca. Como resultado del Tratado de Utrecht (1713) pasó a ser una dependencia británica por más de 70 años.

El puerto de Mahón se convirtió en una base naval británica en el mar Mediterráneo y en un centro comercial, aunque también surgió el contrabando, de gran importancia. Los ingleses, además, reforzaron las defensas costeras y construyeron obras públicas de gran importancia.

Desplazó a Ciudadela como capital de la isla, situación que mantiene una rivalidad hasta nuestros días, en pleno siglo XXI. Los ingleses dejaron huellas imborrables en Menorca. En la singular arquitectura, la elaboración y consumo de ginebra, muy popularizado entre los marines británicos de guerra, en la forma de hablar, de vivir, los modismos y la gastronomía.

Pero sobre todo, los ingleses dejaron el Fuerte de Marlborough, el Castillo de Sant Felip, la Illa del Rei, el Camí d’en Kane, las torres de defensa (de Fornells, d’en Penjat, de Cala Molí, de Sa Mesquida, de la Mola, de Rambla, de Sant Felipet,…), la Iglesia de la Concepción y el Museo Militar de Menorca.

Fuerte de Marlborough

Guerra de los Siete Años

En el año 1756, los franceses tomaron Menorca, pero en 1763 tras el Tratado de París, ésta fue entregada a Gran Bretaña. Las tropas hispano-francesas la retomaron durante la guerra de independencia de los Estados Unidos en 1782.

Nuevamente fue invadida por los británicos en 1789, en un nuevo desembarco británico, cuando ocurría la guerra contra Francia. El Tratado de Amiens Menorca en 1802, la recuperó definitivamente para España.

Migraciones

Los menorquines emigraron hacia La Florida, en 1768; también fueron a colonizar varios lugares en Argelia y otros fueron en busca de mejor suerte en América del Sur y las Antillas.

Todo esto ocurrió cuando la isla cayó en franco deterioro, después de haber alcanzado un nivel económico envidiable logrado por los ingleses. Habían surgido industrias, nuevas urbanizaciones, con estilos modernos e higiénicos, que se pudieron mantener después del colapso económico, gracias a los ingresos por concepto de turismo, sector que ha colaborado en forma importante a la economía de la isla.

Guerra Civil Española

Menorca demostró fidelidad al gobierno de la República durante la Guerra Civil Española, hasta que en 1939, una vez caída Cataluña, el General Bosch entregó el mando de la isla al brigada republicano Pedro Marqués.

Éste se encargó de una serie de fusilamientos en la fortaleza Mola de Mahón, a los militares de diversos rangos que habían sido apresados durante la sublevación, en 1936. Igualmente fusilaron a clérigos y civiles, situación que pudo ser controlada en septiembre de ese mismo año, cuando nombraron al teniente coronel de Artillería José Brandaris de la Cuesta como Gobernador Militar de Menorca.

Marqués luego corrió con la misma suerte de ser fusilado por los sublevados que tomaron la isla. Nota resaltante fue la presencia de flotas de combates británicas de gran potencia, que poseían los sublevados en la isla, quienes hicieron retroceder al ejército republicano cuando intentaron entrar por el puerto de Mahón.

Desde la fortaleza de La Mola, equipada con dos Vickers (cañones británicos), hicieron sólo dos disparos, que fueron suficientes para que se batieran en retirada y nunca más hubo intentos de desembarco en la isla. Los italianos bombardearon por medio de aviones.

Puerto de Mahón

Siglos XIX y XX

Los siglos XIX y XX se caracterizaron por ser tan cosmopolitas como los anteriores. Llegaban al puerto de Mahón, que fue puerto franco durante los primeros años, diversas escuadras extranjeras.

También evolucionó el sector económico, en sus sectores primarios, secundarios y terciarios, así como su incursión a la democracia, que hicieron desarrollar las instituciones autonómicas e insulares. El turismo, a partir de los años 80’, logró y sigue logrando ser parte fundamental en las actividades económicas de la isla.

Productos típicos

La fabricación del Queso de Mahón es puramente de tradición familiar. Se transmiten las técnicas de elaboración de generación en generación. Es una labor que sigue uniendo a los hombres con el paisaje, a través de miles de años.  Hacia la Edad Media de Menorca salían barcos cargados de quesos desde el puerto de Mahón.

Después de que los ingleses invadieron la isla el consumo de este queso se disparó en Europa. Los quesos de la Payesa, Son Mercer de Baix, Torralba, Subaida, Santa Catalina y Hort Sant Patrici, son solo algunos de sus exquisitos productos lácteos. Los embutidos y la repostería menorquina  también son reconocidos tanto local como internacionalmente.

Entre algunos de ellos están el “camot”, una longaniza negral y grasienta, muy parecido al camaiot mallorquín. “Carn i xua” es preparada con carne magra y tocino cortado en cuadros pequeños, aderezados con sal y pimienta, muy  degustado en picnics o excursiones.

La almendra es muy usada en la elaboración de los postres típicos de la isla. Los “amargos”, “carquinyols”, con almendra y huevos, “crespells”, “crespellines”, “rubiols”, “brac de Gitano”, son algunos de los exquisitos postres de la región. No se puede dejar de mencionar a los vinos.

Hay por lo menos siete productores de vino, bodegas como Binifadet, Bodegas Sa Forana, Vinya Sa Cudia, Bodegas Rubí del Mediterráneo, Ferrer de Montpalau, Hort Sant Patrici, y Vinyes BiniTord, acogidas a la denominación de origen “Vi de la Terra, Illa de Menorca”. (Ver artículo: Paros)

La actividad ganadera es también de gran importancia para la isla. Así como la industria del calzado, marroquinería y pieles en general. Artesanía, bisutería, pastelería y charcutería son otras micro empresas que ayudan en la economía del país, además de que se compaginan con el sector turístico en forma bastante positiva y provechosa.

La cocina de Menorca

Los menorquines cuentan con una despensa natural en sus aguas del litoral. Allí recolectan varios de los manjares que sirven en sus mesas, “escopinyes”, “cornets”, “musclos”, “ortigues”, “pops”, entre otros más deliciosos que otros. Sustentan su cocina con gastronomía marinera y campesina.

Cultivan sus propias hortalizas y verduras en sus huertos privados; pescados y mariscos sacados del mar el mismo día. Carnes de cordero, terneras, cerdos, conejo, pollo y aves de caza, como perdices y tordos. El plato “arrós de la terra” es auténtico de Menorca, que acostumbran acompañar con setas cocidas al horno o al sartén, así como los espárragos silvestres.

Naranjas, uvas, limones, manzanas, nísperos, albaricoques, peras, melocotones, fresas, higos, son solo algunos de los frutos, que a pequeña escala, cultivan para el consumo local. Entre las verduras y hortalizas, resaltan la judía, cebollas, tomates, ajo, pimientos, berenjenas y calabacines. Son muy propias de su cocina las berenjenas al horno o el oliaigo con higos.

Vale nombrar a los pescados como el “cap-roig”, “raor”, “será”, “anfós, “nero”, que no faltan en la gastronomía menorquina. La langosta, frita o a la plancha, muy solicitada en los puertos de Mahón y Ciudadela, pero exclusividad de la bahía de Fornells; gambas, calamares, sepias, cigalas, son delicias del mar de Menorca. (Ver artículo: Isla Cozumel)

Un plato exquisito es el famoso “Perol”, con capas laminadas de patatas y tomates, con pan rallado, ajo, perejil y gratinadas al horno. Se rellenan también con pescado entre las capas de tomates y patatas.

Perol de chuletas de cerdo al horno

Lugares turísticos de Menorca

En Menorca hay monumentos que la convierten en un museo al aire libre, además de ser una encrucijada de corrientes culturales y políticas, que desde siglos, se extienden por todo el Mediterráneo.

El Museo de Menorca

Institución de carácter público situado en la ciudad de Mahón, dedicado a la investigación y difusión de la ubicación y elementos patrimoniales culturales de la isla de Menorca. Está provisto de piezas recolectadas en excavaciones arqueológicas de años atrás, así como de donaciones de particulares y organismos públicos y privados.

Anteriormente era el Museo Municipal de Mahón, que data de 1889, cuyos aportes iniciales fueron donaciones particulares. Había fragmentos de sepulturas romanas que fueron donadas por el conservador del centro. Los fondos pasaron al Museo del Ateneo en 1906 y en 1944 se integraron al Museo Provincial de Bellas Artes.

Así el Ayuntamiento de Mahón cedió el local, escogiendo al palacio de Can Mercadal, que a su vez es sede de la Casa de la Cultura y biblioteca pública. Ha ido creciendo a través de los años, aumentaron los fondos, adquirieron obras de arte y donaciones de pintores menorquines. Sumado a eso realizaron un trabajo de documentación y difusión.

Acogieron los materiales arqueológicos de las excavaciones que se estaban realizando en la isla en esos años (1953-1967), como la Naveta des Tudons, la Naveta de Rafal Rubí, el poblado de Talatí de Dalt, la Basílica des Fornàs de Torelló y la Basílica de la Isla del Rey, entre otras.

Aportes y Colaboraciones

El Museo ha tenido colaboración de las universidades de Boston, Cagliari y de las Islas Baleares. Muchos arqueólogos también participan en las campañas de trabajo, recuperaron piezas de excavaciones de los años 30’ que estaban en Cambridge.

Desde el año 2007 se realizan excavaciones y restauración en Cornia Nou, un poblado talayótico, cercano a la ciudad de Mahón. El edificio sede fue construido entre los siglos XVII y XVIII, anteriormente era el convento franciscano de Jesús, anexo de la Iglesia de San Francisco. Lamentablemente no hay vestigios arquitectónicos de aquella época, por los ataques sufridos cuando los turcos arrasaron la ciudad, en 1535.

Monumentos

Por la gran cantidad de civilizaciones asentadas en la isla en otros tiempos, hay gran cantidad de monumentos megalíticos,  además de yacimientos arqueológicos importantes en los pueblos de Trepucó y Talatí, la naveta des Tudons, lugar de enterramiento entre Ciudadela y Ferrerías. Los ingleses dejaron esparcidos por todo el territorio, elementos arquitectónicos de defensa militar.

Museo de Menorca

Estatua del Santuario de la virgen del Toro

En el centro de la isla, en el Monte Toro, está el Santuario de la Virgen del Monte Toro (patrona de Menorca). Consagrada a la patrona de la isla de Menorca, Nuestra Señora de Monte Toro. El retablo de madera con la imagen de la virgen está en la iglesia, construida sobre la antigua iglesia gótica, a principios del año 1670.

Al lado de la iglesia está una torre de defensa sobre la antigua atalaya, construida en 1558. Sirve de hospedería y posada a diferentes grupos de Menorca, bajo la administración de las religiosas Hijas de la Sagrada Familia.

Otro sitio de valor histórico religioso es la Catedral-Basílica de Santa María de Ciudadela, que fue construida entre 1300 y 1365, de estilo gótico y neoclásico.

Fuerte Marlborough

Es una fortificación construida en el siglo XVIII para proteger el Castillo de San Felipe y el Puerto de Mahón. Localizada en la cala San Esteban. (Ver artículo: Islas Británicas)

Hospital Militar de la Isla del Rey

Este antiguo hospital está ubicado en un islote a mitad del puerto de Mahón, entre Mahón y Es Castell. Allí mismo están los restos de una basílica paleocristiana. Fue sede del hospital militar en el siglo XVIII hasta los años 60’ del siglo XX. Está en proceso de restauración.

Castillo de San Felipe

Fue levantado a la orilla sur del puerto de Mahón, para repeler ataques del pirata Barbarroja en Mahón, en el siglo XVI. Se fue ampliando a medida que avanzaban las arremetidas de los ingleses, hasta convertirse en una gran fortificación del Mediterráneo. Los españoles lo derribaron, en gran parte, en 1782. Quedan restos y sobre todo se aprecian los túneles subterráneos para conectar las diferentes partes del castillo.

Torre de Fornells

Es una de las más grandes y mejor conservadas de la isla de Menorca. Construida por los ingleses durante los años 1801 y 1802, sirvió como base defensiva costera en el puerto de Fornells. También era un escudo de protección para el Castillo de San Antonio, ubicado en la bahía de Fornells.

Torre des Castellar

Fue construida por los británicos entre los años 1799 y 1802, para proteger al Castillo de San Nicolás, por el puerto de Ciutadella de Menorca. Para acceder a él hay que atravesar un puente subterráneo y tiene un foso a su alrededor. No era visible para los barcos enemigos.

La Taula

En Alaior está la taula, monumento que indudablemente es uno de los más antiguos e interesantes para visitar en Menorca. Es la imagen emblema de la isla, monumento megalítico que es único en su género. Data del año 800 a 450 a.C. y consiste en un bloque de piedra horizontal y uno vertical apoyado en el piso. No se conoce a ciencia cierta cuál era la función de este monumento,  que es muy parecido a una mesa. Puede que sea de uso funcional o de uso religioso.

Rafal Rubí

También en Alaior están las “navetas” por gran parte de la carretera. Son monumentos prehistóricos, de grandes piedras, que sirvieron como tumbas colectivas. De la Edad de Bronce, también hay talayots y edificios megalíticos que eran usados como torres de defensa o fuertes militares.

La taula

Faro de Cavallería

Está situado en la punta del Cabo de Cavallería. Es una torre blanca de unos 15 metros de altura, sobre uno de los acantilados más altos de la isla, a 94 mts s/n.m. Lanza dos destellos luminosos cada 10 segundos que son visibles a una distancia de 22 millas náuticas.

Cuevas de Menorca

En Menorca hay gran cantidad de cuevas naturales, terrestres y submarinas. Están en playas de igual interés turístico como Cala Blanca, Cala Morell, Calescoves…

Cova d’en Xoroi

En la playa de Cala en Porter se encuentra esta cueva natural, llamada así por haber una historia sobre un hombre llamado Xoroi que estuvo refugiado en ella por varios años. De día se disfruta la naturaleza, el paisaje y las puestas de sol. Durante la noche, la cueva es una gran discoteca, en la que hacen fiestas y eventos.

Una vez a la semana se hace una muy famosa, la Fiesta de Espuma, que hace que la cueva parezca una enorme bañera, una verdadera atracción para jóvenes y adultos.

Cuevas

Cova des Colom

Está en Ciudadela, en el acantilado d’Es Barranc de Binigaus, el cual tiene su inicio en la población de Es Migjorn Gran, terminando en la playa de Binigaus. Tiene una altura de unos 24 metros, 110 metros de largo por 15 mts de ancho.

Sa Cova des Cárritx

Es un yacimiento arqueológico situado en el Barranco de Algendar. Este barranco es el más grande de Menorca, va desde Ferreries hasta Cala Galdana.  No está abierta al público. Los hallazgos que se hacen allí son mostrados en el Museo Municipal de Ciudadela. Es un sitio natural de interés histórico y arqueológico.

Cova Murada

En el Barranco de Algendar, las paredes llegan a alcanzar unos 80 mts de altura. Es ideal para excursiones, ya que el agua corre durante todos los días, incluyendo las temporadas de verano. En esta cueva se han conseguido restos arqueológicos importantes, así como en la Cova des Carritx.

Cuevas de Parella

En Cala Blanca están unas grutas con estalactitas y estalagmitas. Tiene además, un lago interior que le da un interés turístico bastante importante. Aunque están cerradas, hay la posibilidad de que sean reabiertas al público.

Playa de Son Saura

¿Sabes cuántas playas tiene Menorca?

Menorca se abrió al turismo un poco más tarde que las otras islas del archipiélago. Sus actividades económicas eran bastante rentables para ni siquiera pensar en ingresos extras, diferentes a su industria del calzado, agrícola y artesanal.

Esto favoreció a las playas de la isla, hermosas y extensas, que se mantenían casi vírgenes, en muy buen estado, en comparación con las demás islas. Los británicos son los visitantes más frecuentes en Menorca, han ido aumentando los turistas alemanes, italianos, holandeses, polacos, escandinavos y franceses.

Son un sitio obligado de visitar las playas con dunas arenosas y calas rocosas, que forman un paisaje digno de admirar y proteger.

La isla de Menorca cuenta con casi más playas que Mallorca e Ibiza juntas. Tiene 120 playas en total. La más grande es la de Son Bou, con tres kilómetros de longitud. Hay más de 220 kilómetros de playas, por lo que no es de extrañar que cientos de turistas lleguen a vacacionar en esta prodigiosa isla.

Playa de Cavallería

Su arena es dorada y gruesa, combinando con el paisaje con poca vegetación, característico de la zona norte de la isla de Menorca. Está a pocos kilómetros del Faro de Cavallería.

Son Saura del Sur

En la costa sur de Ciudadela está la playa vírgen más grande de Menorca. Están las playas de Bella Vista y de Es Banyuls.

Playa de Binigaus

Arenas blancas y finas, con aguas de poca profundidad, así es la Playa de Binigaus, en la costa sur del centro de Menorca. Es ideal para los más pequeños, por su bajo nivel de agua.

Playas de Algaiarens

Son las mejores de la costa norte de Ciudadela. Son dos playas: Es Tancats y Es Bot. Es una playa nudista y muy tranquila. Para los que quieren un verdadero descanso.

Calas de Menorca

Sus espectaculares playas vírgenes y aguas azul turquesa son un verdadero paraíso para los propios y visitantes. Por algo fue decretada la isla como Reserva de la Biósfera. Veamos algunas de ellas:

Cala Macarella

Con acantilados altos de roca caliza, arenas blancas y aguas azul turquesa, son un regalo para los ojos del turista. Alrededor, para completar el increíble paisaje, hay una formación de pinares verdes. Cala Macarellita, es una más pequeña que la anterior, la cual se cataloga como una playa nudista.

Cala Tortuga

Es una de las playas vírgenes más cotizadas de Menorca. Está en el Parque Natural de S’Albufera des Grau. Con el majestuoso Faro de Faváritx de fondo, es un sitio realmente espectacular, con inigualable encanto.  Para completar la escena, tiene las aguas muy transparentes, rodeadas de arenas blancas y finas.

Cala Pilar

Es muy apreciada como playa nudista. Está en su estado natural puro, en medio de la Reserva Marina Integral del Norte de Menorca. Rodeada de acantilados arcillosos, dunas y encinares, mejor conservados de la isla. (Ver artículo: Isla de Margarita)

Cala Mitjana

Una de las más visitadas de la costa sur de Menorca. Reseñada por la revista GEO como la mejor playa de España.

Cala Pregonda

Es una de las más peculiares de la isla. Con los arrecifes contrastando con los colores de sus rocas, es un sitio lleno de magia y belleza.

Cala Galdana

La cala más urbanizada de Menorca. Su playa es grande, protegida por grandes acantilados, que la protegen de grandes y fuertes oleajes. Por eso, sus aguas son bastante serenas y poco profundas, ideales para los niños de la familia. El torrente del Barranco de Algendar se usa como puerto para embarcaciones pequeñas. (Ver artículo: Isla de Cabrera)

Era antes un sitio muy tranquilo, pero al urbanizarse en los años 70’ se desdibujó notablemente. A nivel turístico está muy bien dotada, hay chiringuitos, hamacas, parasoles y servicios de alquiler de kayaks, equipos de buceo, barcos y grandes alojamientos tanto de apartamentos como hoteleros. Se encuentra a ocho kms al sur de Ferreires.

Ciudades y pueblos

Mahón o Maó en catalán, es la capital de Menorca y la sede del Consejo Insular, órgano administrativo gubernamental de la isla. Posee unos de los mejores y más importantes puertos naturales del archipiélago.

Binibeca Vell es un pueblito de pescadores, pintado casi en su totalidad de blanco, ubicado al sur de Mahón. Construido en 1972, es uno de los más visitados en Menorca durante las temporadas de verano, por su estilo peculiar, ya que fue hecho a imitación de las antiguas casas de pescadores.

Fornells

Fornells

Ciudad cuya principal actividad es la pesca, está al norte de Menorca. Tiene una grande y hermosa bahía de más de tres kms de longitud. La torre de Fornells es el sitio más visitado del pueblo, desde donde se pueden ver vistas magníficas de toda la costa. Igualmente, hay calas cercanas a Fornells que son conocidas por su gran belleza, como Cala Callavería y Cala Pregonda.

Alayor o Alaior

Centro industrial y universitario, de gran interés en la isla de Menorca. Fundada por Jaime II de Mallorca en el año de 1304. Está a sólo 12 kms de Mahón y en ella hay algunos sitios que vale la pena visitar como la Parroquia de Santa Eulalia, patrona de la ciudad, en toda la entrada a la misma.

El mirador Parc Munt de l’Angel, desde donde se divisa gran parte del entorno rural; el patio de Sa Lluna, un antiguo claustro de franciscanos y los molinos que rodean la ciudad, conservados desde muchos años atrás. Se destacan en elaboración de bisuterías y calzados.

Es Castell

Es una ciudad que fue fundada por los ingleses mientras invadieron por segunda vez a Menorca, en el siglo XVIII. Está en la zona más oriental de la isla de Menorca, así como de todo el territorio español. Está frente al mar, justo frente al puerto de Mahón.

Las calles desembocan en el muelle de pescadores de Cales Fonts. Allí las terrazas de bares, cafes y restaurantes, ofrecen una vista a las cuevas convertidas en tiendas de artesanías y refugios de pescadores.

Iglesia de San Luis

San Luis o Sant Lluis

Fundado por los franceses, cuando tuvieron el control de la isla (1756-1763). Su nombre fue dado en honor al rey Luis XV de Francia. Sus calles son imitación de los estilos franceses, calles rectas atravesadas en forma perpendicular por otras y una principal, en la que se desarrolla toda la actividad comercial. Este es uno de los pueblos más jóvenes de la isla.

Ferrería o Ferreries

Población que vivía especialmente de la elaboración de bisutería y calzados, hasta que el turismo rindió sus frutos en los bellísimas rincones del pueblo.

De aquellas casas donde se escuchaba el ruido de las máquinas de coser de los zapateros y talabarteros, ahora se ven grandes fábricas de diseñadores reconocidos, con carácter de exportación. Este pueblo es conocido como la industria del calzado. Entre los sitios más visitados está la Cala Galdana, hermosa playa ideal para visitar en familia.

Ciudadela de Menorca

La Ciudadela o Ciutadella de Menorca, es un municipio de la isla Menorca, en Islas Baleares, España. Está hacia el extremo oeste de la isla y es sede oficial del obispado menorquino. Fue la capital hasta 1714, cuando los ingleses ocuparon la isla y la sustituyeron por Mahón. Ciudadela tiene el mayor número de habitantes de Menorca, superando a Mahón, que antes tenía ese primero puesto.

Fiestas de San Juan

Tradición de San Juan

Fiestas de gran importancia y larga tradición son las de San Juan. Se celebran el 23 de junio como antesala al día de este santo el 24 de junio. Se reúnen pobladores al son del tambor y del fabiol. El fabioler se monta en un asno y junto a caballos, música y mucha alegría del pueblo, protagonizan dos días completos de intensa actividad festiva en la ciudad de Ciudadela.

Es una tradición que tiene más de siete siglos de antigüedad, cuando empezó como una romería. Consistía en el recorrido a caballo, que hacía un grupo de obreros desde Ciudadela a la ermita de Sant Joan de Missa, recogiendo donativos.

El grupo de jinetes conforman la Junta de Caixers y representan las clases sociales: la nobleza, iglesia, los artesanos y campesinos. El resto, son campesinos del municipio, a quienes llaman los cavallers.

Se reúnen en la plaza gran cantidad de personas del pueblo y de fuera de él, a esperar al Caixer Senyor, quien al entrar montado sobre el caballo despierta la emoción de todo el público presente. La impresionante pericia y belleza de los caballos, negros con trenzas y adornos en sus colas, hacen del evento algo realmente pictórico y emocionante.

Los jinetes recorren la plaza, dando tres vueltas a la misma, haciendo saltar a los caballos y alzar las patas traseras. Todo eso acompañado de música a gran volumen y del bullicio y aplausos de los asistentes.

Faro en Menorca

Juegos medievales

Al terminar la fiesta en la plaza, las corregudes y el caragol animan la noche. Los jinetes sobre los caballos entran a las casas que dan libre paso. El 24 de junio se acostumbra hacer los juegos medievales, en los que los jinetes tratan de ensartar una anilla con la punta de sus lanzas, mientras van galopando a caballo por el puerto de Ciudadela.

Otra diversión es que los jinetes van de dos en dos, abrazados entre ellos y montados sobre los caballos. Van rompiendo las carotes, que son pequeños escudos de madera decorados por algunos artistas locales. Parte de la tradición asegura que poder agarrar parte de las astillas de las carotes dan suerte, por lo que la gente se pelea por llevar una de ellas a su casa.

Guerra de avellanas

Es un juego en el que participan los jóvenes, donde se lanzan kilos de avellanas vacías, recordando la tradición que consistía en ofrendarlas a sus enamoradas. En la ciudad cuando se dan estas festividades, los restaurantes y posadas aprovechan de ofertar su gastronomía menorquina más variada y típica de la región.

Así los visitantes tendrán el privilegio de degustar berenjenas y calabacines rellenos, el famoso “perol” de tomate, la sobrasada, camot y bebidas como el gin con limonada, bien frío, a veces con hojas de menta que le dan un toque más sabroso y refrescante.

Flora

Predominan en la isla los árboles como el ullastrar y los pinos carrasco, de los cuales están obteniendo madera. Por las costas se ven sabinas y muchas calas rodeadas de pinos.

De menor tamaño están el alentisco, madroño, mirto, enebro, zarzas y en menor cantidad las liliáceas, como el espárrago silvestre, algunas orquídeas y aráceas. Se pueden apreciar también las azucenas en las zonas con dunas, la estepa blanca y la negra, en zonas deforestadas y carrizo en los humedales.

Fauna

De la fauna terrestre destacan mamíferos pequeños, reptiles, variedades de aves e insectos. Son comunes los hurones, las comadrejas, conejos, ratones de campo, murciélagos y erizos. La tortuga mediterránea, lagartijas baleares y serpientes pequeñas no venenosas. Las más abundantes son las aves, en casi toda la isla. (Ver artículo: Islas de Venezuela)

Por las costas se ven gaviotas, pardelas, paiños y cormoranes. En los barrancos hay tórtolas, palomas, torcaces y mirlos. Las chochas, reyezuelos, papamoscas, perdices y codornices se ven más por los bosques y sembradíos.  Alondras, abubillas, cuervos y trigueros en las áreas libres y abiertas, así como también aves rapaces y carroñeras, halcones, gavilanes, aguiluchos laguneros, entre otros.

Las lechuzas y autillos por ser de hábitos nocturnos, poco se ven. Las aves migratorias como las golondrinas, aviones, abejarucos que vienen del Sahara y más especies de gran importancia ornitológica, que llegan a Menorca a anidar en sus territorios.

Mitos y leyendas

Como en todos los lugares del mundo, las historias que van transmitiendo nuestros antepasados de generación en generación, forman parte importante de la cultura de los pueblos. Menorca no es la excepción. De sus tiempos de colonización e invasiones con consecuencias lamentables, se generaron diversos cuentos y leyendas.

Honderos de Baleares

Los griegos denominaban a las islas de Menorca y Mayorca como Las Gimnesias. Ellos reclutaban a los honderos mallorquines y menorquines para componer sus tropas llamadas gimnetas, cuyo significado en griego es “desnudo”. Por lo tanto a las islas las llamaron de esa manera, no por desnuedes de ropas, sino por ausencia de equipos militares para enfrentarse a los enemigos.

Desde niños los formaban para la guerra y sólo se alimentaban con lo que pudieran cazar con sus hondas. Sus cuerpos eran untados con aceite de lentisco mezclado con grasa de cerdo, como forma de protección.

Fueron conocidos como guerreros muy hábiles y temidos, tanto que los cartagineses llegaron a las islas con intenciones de instalarse y por el modo que eran recibidos por los guerreros debían seguir camino a Ibiza. Cuando los romanos conquistaron las islas Baleares, los honderos se aliaron a ellos, que eran sus enemigos y contra quienes lucharon por mucho tiempo.

Su vestimenta consistía en un peto de cuero con una piel enrollada alrededor de uno de sus brazos como protección ante los proyectiles y sablazos. Llevaban tres hondas, colocadas en la cabeza, la cintura y otra en la mano. Eran fabricadas de nervios, cerdas, lino y esparto.

Los proyectiles eran unas piedras llamadas Glandes, que pesaban hasta medio kilo y llevaban camufladas en los pliegues de las capas. El nombre de Baleares proviene de un vocablo antiguo de origen púnico, que es el idioma de los fenicios y significa: “Maestros honderos”.

Cuevas de Menorca

El Pas d´en Revull (Algendar)

Cuenta la leyenda que un joven pirata, muy hermoso, recorrió barranco arriba explorando y extasiado con el paisaje de aquel paraje de Cala Galdana, donde termina el barranco de Algendar. Sin darse cuenta, perdió el rumbo del camino y al volver a la playa su barco ya no estaba, tuvo que quedarse en Menorca y subió de nuevo pensando que allí viviría bien, ya que vio que había abundantes frutas.

Se refugió en un túnel, tapado de zarzas, con dos entradas, donde pensó que nadie lo encontraría.  Cuando llegó el invierno se le complicó la situación con la comida, ya las frutas no estaban y empezó a pasar hambre. Tomó la decisión de robar animales para comer, un día faltaba una gallina, otro, un conejo, un cordero y hasta el gato de Es Canaló desapareció.

¿Quién era el ladrón?

La gente no se explicaba por qué desaparecían los animales de sus casas. Una tarde, se preparaba un cerdo para los agricultores de los alrededores, quienes se reunirían en Es Canaló. En las conversaciones se contaron todo y pensaban que alguno de ellos era el ladrón.

Se pusieron de acuerdo para recorrer el camino cuando hubiera luna llena y así lo hicieron. Así lograron ver a una sombra que salía de la Penya Fosca (Roca oscura). La siguieron hasta el cansancio y de repente desapareció, así como en la nada. Lo hicieron otras veces y pasaba lo mismo, se desaparecía en el camino.

Lo único que podían ver es que era un moro con el pelo rizado. Hasta que descubrieron su escondite, la cueva en forma de túnel que estaba tapada con zarzas. Le prendieron fuego a una de las entradas para esperar que saliera y de esa manera lo apresaron. No se sabe que pasó con el moro, desde entonces se le dio el nombre al camino del barranco de Pas de en Revull (El paso de Revull).

Camino de Algendar

La Novia de Algendar

Esta otra leyenda trata de una joven moza que se casa en el barranco de Algendar, lo que pasó esa noche y la siguiente tragedia de su vida. Ya entrada la noche, mientras celebraban el casamiento apareció una anciana, con la piel sucia y seca, vestida con trapos y sin zapatos.

A todos los que veía la anciana les decía  “Comed capones y gallinas que en un futuro sólo comeréis sardinas”. Los invitados la ignoraban o se burlaban de ella, hasta que la anciana se fue y desapareció. Fue entonces cuando llegaron y asaltaron la celebración.

Una embarcación de piratas musulmanes había llegado a la costa arrasando y robando a todas las fincas del barranco. Se llevaron todo, incluyendo a la joven recién casada. La chica estuvo cautiva durante años hasta que logró huir de sus captores, robándose una pequeña embarcación.

Pronto naufragó, ya que no sabía manejar aquella embarcación, llegando a una bonita playa, rodeada por unos acantilados que tenían un hermoso y frondoso valle. Empezó a caminar buscando agua y comida. Encontró una celebración en la que había ricos manjares y les dijo a todos los invitados:  “Comed capones y gallinas que en un futuro sólo comeréis sardinas”.

Virgen del Toro

Tradición de la aparición mariana

Según la leyenda, la Virgen del Toro fue encontrada por un padre de la Orden de Santa María de la Merced, fundada por San Pedro Nolasco en Barcelona en 1218. Esos monjes acompañaron al rey Alfonso III El Liberal cuando llegó a conquistar a Menorca en 1287.

Como agradecimiento, el rey les regaló dos posesiones, una en Ciudadela y la otra cerca de Mercadal, llamado Podio de Osterno o Llináritx, donde construyeron un convento.

Cierta noche un padre anciano vio que una luz se alzaba como una columna resplandeciente, desde la cima del monte, al ver que se repetía la escena, decidió contarle al prior del convento, pensando que era una manifestación sobrenatural. Los monjes subieron al Monte Toro, sin saber muy bien el camino, por lo que se les hacía difícil el ascenso.

Se les atravesó un toro bravío que al ver la “Cruz de guía” y los crucifijos de los monjes, extrañamente se amansó y los guió monte arriba, atravesando densas malezas. Se encontraron con unas piedras de gran tamaño que impedían continuar la expedición.

Paso del Toro

Los monjes no podían creer lo que ocurrió, el toro las embistió destruyéndolas con su cornamenta y les abrió nuevamente el paso. Llamaron a ese sitio el “pas del bou” (Paso del Toro). Cuando llegaron a la cima, el animal se inclinó en la entrada de una cueva, iluminada con luz prodigiosa y al entrar vieron  la imagen de la  Virgen con el niño Jesús en brazos.

Se la llevaron al Convento y desapareció, volvieron a la cima y allá estaba la imagen en la cueva. Comprendieron que la Virgen quería estar en la cueva del Monte Toro y decidieron construir una capilla y posteriormente un convento donde fue trasladada la Orden de la Merced.

Según estudios realizados en el año 2015, la Virgen debió ser tallada entre finales del siglo XIII e inicios del XIV, llevada a la isla por las tropas del rey Alfonso III de Aragón en 1287. Esto quiere decir que esa imagen es la más antigua de la isla y podría tratarse de una talla original.

¿Sabías que…

La mayonesa se inventó en Menorca? Se le conocía originalmente como salsa Mahonesa. Los franceses se atribuyen su creación pero fue Louis Françoise Armand du Plessis du Richard, quien la llevó a Francia, luego de derrotar a los ingleses en el puerto de Mahón. Los franceses la perfeccionaron, agregándole aceite vegetal.

A los soldados de Menorca se les pagaba con vino y mujeres? Los honderos, los mejores guerreros de tiro con honda, pidieron que les pagaran sus servicios con vino y mujeres. Estos participaron en las Guerras Púnicas en el bando de los cartagineses.

El rey de España viaja por las noches a Menorca sólo para cenar langosta? La calidad de este crustáceo del norte de la isla, lo hace un manjar exquisito y muy popular de la zona de Fornells. El rey disfruta sobre todo el plato de caldereta de langosta, comiendo en un restaurante con impresionante vista a la costa menorquina.

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